Optimice sus aplicaciones fitosanitarias con la Boquilla Antideriva AD-IA 110-02. Diseñada con un núcleo de cerámica de alta alúmina, esta boquilla es la solución definitiva para lograr una pulverización uniforme y controlada, incluso en condiciones climáticas desafiantes.
Reducción Drástica de la Deriva: Gracias a su sistema de inducción de aire, genera gotas más pesadas que contienen burbujas de aire, evitando que el viento desvíe el producto hacia zonas no deseadas.
Máxima Durabilidad: El inserto de cerámica ofrece una resistencia al desgaste hasta 10 veces superior a las boquillas de plástico o acero, manteniendo el caudal exacto por mucho más tiempo.
Cobertura Eficiente: Al impactar con la planta, las gotas con aire "estallan" y se fragmentan, asegurando una cobertura excelente en toda la superficie foliar.